Notas para una Historia de la Botánica en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid.
Tomás Gallardo
Departamento de Biología Vegetal I
Facultad de Biología, U.C.M., 28040 Madrid
tgallar@bio.ucm.es

INTRODUCCIÓN

En el siglo XIX la enseñanzas de las Ciencias se imparten dentro de la Facultad de Filosofía. El Plan de Estudios de 1845 de los denominados Estudios Superiores de Ciencias aparecen como una Sección de la Facultad de Filosofía, dentro del programa de asignaturas de Ciencias se incluye la de Anatomía y fisiología botánica. (Baratas, 2006 com. pers.). La Ley de Instrucción Pública de 1857, conocida como Plan Moyano, establecía por primera vez una Facultad de Ciencias con tres secciones, una de las cuales era la denominada Ciencias Naturales. Las clases eran impartidas en diversos centros dispersos por la Ciudad, para impartir las clases de Ciencias Naturales se utilizaban los locales del Museo de Ciencias y en el caso de las asignaturas relacionadas con la Botánica se impartían en las instalaciones del Real Jardín Botánico; con la promulgación de la ley ambos centros habían pasado a depender orgánicamente de la Universidad. La licenciatura en Ciencias Naturales incluía varias asignaturas que tenían alguna relación con la botánica como eran las de Historia natural y Organografía y fisiología vegetal y, sobre todo, la denominada Fitografía y geografía Vegetal que impartió Vicente Cutanda hasta su muerte en 1868. Esta asignatura fue desde ese año impartida por Miguel Colmeiro hasta su jubilación en 1900.

En el Plan de estudios de 1900 la licenciatura en Ciencias Naturales se estructura en cuatro años y un doctorado en que por primera vez es necesario la realización de una Memoria original de investigación. Este plan de estudios, vigente hasta la guerra civil, incluye en primero la asignatura de Mineralogía y Botánica y en el cuarto curso la Fitografía y geografía botánica. La asignatura de Mineralogía y Botánica fue impartida durante varios años por Salvador Calderón Arana y luego por Odón de Buen, pero la asignatura que era impartida por un especialista en Botánica era la de Fitografía y geografía botánica que contó como catedrático con Eduardo Reyes Prosper y posteriormente, desde el curso académico de 1922-1923, con el catedrático Arturo Caballero y Segares que había obtenido la cátedra por oposición y que impartirá su docencia hasta su jubilación en 1947. Caballero es una figura destaca en la botánica española por los muchos años que dedicó a la docencia y por crear en 1941 la asignatura de Ecología Vegetal (Álvarez López, 1952). Aunque sus aportaciones en ese campo son muy limitadas, él considera que esos conocimientos son importantes para los alumnos; de hecho sus ideas influirán en la siguiente generación de botánicos que finalmente decantarán más sus investigaciones hacia el uso del método fitosociológico como base para el estudio de la vegetación que a seguir las propuestas geobotánicas de Huguet del Villar sostenidas por Caballero.

Tras el paréntesis de la Guerra Civil, en 1944 se dicta un nuevo plan de estudios de cinco cursos para la Licenciatura de Ciencias Naturales que incluye un doctorado separado para Ciencias Biológicas y Geológicas. El plan contempla en el curso cuarto la asignatura de Fitografía y en el quinto las asignaturas de Ecología vegetal y de Botánica aplicada.

El 11 de agosto de 1953 se separan las ciencias naturales en dos nuevas licenciaturas la de Ciencias Geológicas y la de Ciencias Biológicas, quedando la Cátedra de Botánica adscrita a esta última licenciatura. En el plan de estudios de 1953; dentro de las enseñanzas relacionadas con la botánica, se impartían las asignaturas de Fanerogamia en el segundo curso de la licenciatura y, en el tercer curso la Criptogamia. La carrera de Ciencias Biológicas incluía en el su último curso, el quinto, dos asignaturas optativas, algunas de la cuales eran de orientación botánica.

En la enseñanza de la botánica destaca Manuel Jordán de Urríes que estuvo en posesión de la Cátedra de Fitografía desde 1959 hasta su fallecimiento prematuro en 1962; Jordán de Urríes es muy probable que impartiera todas las clases tanto teóricas como prácticas (Fernández Galiano, 1963). Como Auxiliar de la Cátedra se encontraba en los último años Emilio Fernández-Galiano, que era por entonces el Secretario del Instituto Botánico A. J. Cavanilles. Al fallecimiento repentino de Jordán de Urríes, Fernández-Galiano tomó a su cargo las asignaturas de botánica como Catedrático Interino hasta que tomó posesión de la cátedra Francisco Bellot Rodríguez, catedrático de botánica en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Santiago de Compostela, que ganó por oposición la cátedra de Madrid en 1964. En enero de 1964 Bellot toma posesión de la cátedra de Fitografía, y es nombrado Director del Jardín Botánico, haciéndose cargo de toda la docencia teórica; por otro lado Fernández-Galiano obtiene en 1965 la cátedra de botánica de la Universidad de Sevilla, terminando así su relación con el C.S.I.C. y el Jardín Botánico. La Cátedra de Botánica comenzó a trasladarse en 1967 desde las instalaciones del Real Jardín Botánico a la última planta del edificio de Ciencias que ocupaba la Sección de Físicas.

La enseñanza de la Botánica en la Universidad de Madrid estuvo unida durante muchos años, al menos desde 1857, a las instalaciones del Real Jardín Botánico situado en el Paseo del Prado. La Cátedra de Fitografía o botánica descriptiva de la Facultad de Ciencias era ocupada por botánicos que a la vez eran nombrados Director del Real Jardín Botánico; esta situación continuó hasta la dirección de Eduardo Reyes Prosper, y a partir de entonces el nombramiento de director dependía de la Junta de Ampliación de Estudios. Así fueron nombrados como director Federico Apolinar Gredilla y Gauna, catedrático de Organografía y fisiología vegetal y durante la guerra civil José Cuatrecasas, catedrático de botánica de la Facultad de Farmacia. Con la creación en 1939 del Consejo Superior de Investigaciones Científicas se vuelve de nuevo a la tradición y el catedrático de Fitografía, por entonces Arturo Caballero, es nombrado también director del Jardín; esta situación continua con Eduardo Balguerías, Jordán de Urríes y Francisco Bellot hasta el año 1976.

El Jardín, formaba parte del CSIC desde su creación y estaba integrado dentro de éste en el Patronato Alonso de Herrera, que agrupaba varios centros relacionados con los vegetales, bajo la denominación de Instituto Antonio José Cavanilles. El director del Instituto fue durante muchos años Salvador Rivas Goday a la sazón Catedrático de Botánica de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense(Izco, 1975). La sede de la Cátedra de Botánica se mantuvo en el Jardín hasta 1967 en que paso a la Ciudad Universitaria; la obligada relación entre la Cátedra de Botánica de la Facultad de Ciencias y la dirección de Jardín terminó en 1975 (Armada & Castroviejo, 1994).

En los locales de Ciencias de la Sección de Físicas, el profesor Bellot ocupa en la planta cuarta un despacho con laboratorio y un local en la buhardilla donde trasladan el material docente y se instala el personal docente contratado. Poco después, por la dotación de la cátedra de nueva creación de Botánica y Fitosociología se incorpora como Catedrático Salvador Rivas-Martínez que procedía de la Facultad de Farmacia de Barcelona en donde era catedrático de Botánica.

En 1971 por la Ley de Instrucción Pública se crea la Facultad de Ciencias Biológicas y el Plan de Estudios de 1976 contemplaba las enseñanzas relacionadas con la Botánica como una de las tres especialidades que los alumnos de Ciencias Biológicas podían cursar; en el segundo curso de la licenciatura se incluía una asignatura denominada Botánica obligatoria para todos los alumnos. La especialidades se impartían en los dos últimos años de la carrera y la de Botánica incluía como obligatorias de la especialidad la asignatura de Criptogamia en el cuarto curso y las de Fanerogamia y Geobotánica en el quinto curso; además los alumnos podían cursar asignaturas optativas directamente relacionas con la Botánica y que, en algunos casos, fueron cambiando con los años como fueron la Sociología Vegetal o la Ficología.

A principios de los años 70 se terminó una de las alas del edificio proyectado para albergar las instalaciones docentes y de investigación de las Facultades de Ciencias Geológicas y Ciencias Biológicas. El nuevo edificio, una de las aspiraciones que durante años había solicitado el cuerpo académico, aunque aumentaba en gran medida la superficie útil para la labor de las Cátedras, era ya en esos años insuficiente pues el número de alumnos de la Licenciatura había pasado desde los 9 alumnos licenciados en 1957 a los mas de 600 matriculados en 1973. Las cátedras de botánica tuvieron que instalarse en el semisótano del ala izquierda del edificio. La complejidad docente y administrativa condiciona el agrupamiento de las cátedras en Departamentos y así a finales de los años 60, aparece la denominación de Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal que está integrado por las Cátedras de Fitografía, Botánica y Fisiología; sin embargo esta estructura no es realmente funcional ya que la dirección docente y administrativa sigue separada en cátedras.

La estructura organizativa de los estudios universitarios, de los planes de estudio y por tanto de las Universidades sufren cambios importantes tras la publicación en 1983 de la Ley Orgánica de Reforma Universitaria (LRU). Estas reformas inciden también en la estructura y organización de los departamentos universitarios, así como en la composición de las diferentes categorías profesionales y cuerpos docentes del profesorado.

Al amparo de esta ley se crea el Departamento de Biología Vegetal I (otro departamento con denominación similar, Biología Vegetal II, se crea en la Facultad de Farmacia) que incluye las antiguas dos cátedras del área de Botánica (Botánica y Fitografía) y la de Fisiología Vegetal de la Facultad de Ciencias Biológicas.

En 1993 se aprobó un nuevo plan de estudios de la Licenciatura de Ciencias Biológicas, todavía en vigor, que comprende siete especialidades, una de las cuales es la Biología Vegetal a impartir por el Departamento de Biología Vegetal I. En este plan, como en el anterior, subsiste una Botánica (general), denominada asignatura troncal, obligatoria para todos los alumnos de la licenciatura, que se imparte en el primer año de la carrera. En el tercer año de licenciatura, como obligatoria, los alumnos cursan la asignatura de Biogeografía, impartida al 50 % por botánicos y zoólogos. La especialidad de Biología vegetal incluye asignaturas de Fisiología Vegetal y las de botánica, concretamente Ficología, Micología, Arquegoniadas, Fanerogamia, Vegetación Ibérica y Geobotánica. Las asignaturas que se imparten dentro de los cursos de doctorado en estos últimos 25 años han sido numerosas.

En 1994 se termina de construir un nuevo edificio de cinco plantas anexo al edificio principal en donde, por fin, se albergan aquellos departamentos que permanecían en todavía otros edificios de la Universidad o que se encontraban en locales incómodos o insuficientemente dotados. Hoy en día el Departamento se encuentra desarrollando activamente iniciativas docentes para adaptarse al nuevo horizonte de la Convergencia Europea.



EL PERSONAL DOCENTE DE BOTÁNICA.

La enseñanza de la botánica en la licenciatura de Ciencias Naturales y posteriormente en la de Ciencias Biológicas gira desde sus primeros años, hasta la creación en 1983 de los Departamentos universitarios, alrededor de las cátedras siendo los catedráticos los encargados de organizar y distribuir la docencia teórica y práctica de las asignaturas asignadas a sus respectivas cátedras, de dotarse de infraestructuras necesarias con el presupuesto asignado y de contratar el personal docente no numerario, contratación que durante la década de los 60, con frecuencia, se realiza anualmente y no siempre renovando a la misma persona.

Con el traslado a la Ciudad Universitaria de la Cátedra de Fitografía, ocupada por el profesor Francisco Bellot, una parte del profesorado contratado y becarios permanecen en el Jardín Botánico, como ocurre con María Antonia Rivas o Francisco de Diego Calonge. Otros profesores no numerarios se instalan en la dependencias de la Cátedra en el edificio de la Sección de Ciencias, como es el caso de Maria Eugenia Ron Alvarez y María Andrea Carrasco de Salazar, que en 1967 son nombradas Adjuntos Interinos y que han desarrollado gran parte de su labor docente en nuestra Facultad. Entre otros docentes que entre los últimos años 60 y primeros 70 tuvieron alguna actividad en la Cátedra están Maria Visitación Moncó, Santiago Castroviejo Bolivar, Francisco Novoa, Regina Carballal Duran, Marina Horjales Luaces, Francisco de Velasco de Pedro (Agregado Interino), Carmen Vidal. La llegada del profesor Salvador Rivas Martínez como Catedrático de Botánica lleva consigo la contratación de otro grupo de profesores interinos como son Manuel Costa Talens, Ana Crespo de las Casas, José Luis Pérez-Cirera López-Niño, Eva Barreno Rodríguez, Carlos Arnaiz Ronda. Como docente funcionarios la única actividad que se produce es la incorporación como Agregado de Cátedra de Juan Antonio Seoane Camba en 1968 que deja la Facultad en 1971 al obtener la Cátedra de Botánica de la Facultad de Farmacia de Barcelona. La agregaduría vacante es ocupada, como titular por Jesús Izco Sevillano en 1971.

A partir de 1973 debido al aumento del número de alumnos matriculados es necesario multiplicar el número de grupos de las asignaturas obligatorias para todos los estudiantes, como es el caso de la Botánica General, y esto obliga necesariamente a realizar nuevas contrataciones de profesores ayudante entrado en estas fechas Ana Rosa Burgaz Moreno, Margarita Costa Tenorio, Eva Fuentes, María Josefa Jiménez Albarrán y Santos Cirujano Bracamonte.

En el curso 1975-1976 se produce un hecho que va ha producir un cambio importante en la plantilla docente de botánica, la obtención de la Cátedra de Botánica de Farmacia por Salvador Rivas Martínez, lo que conlleva su traslado y con él gran parte de los profesores contratados en su Cátedra de Biológicas, de forma que quedan vacantes muchas de las plazas de profesor ayudante. El la cátedra de Botánica permanece el profesor Izco y los ayudantes que estaban a su cargo M. Josefa Jiménez y Santos Cirujano. Las plazas vacantes son ocupadas por licenciados de los últimos años y en estos años entran como profesores ayudantes: Mercedes Alsina Aser, Ana Buades Rodríguez, María de los Ángeles Mendiola, Estela Seriñá Ramírez, Maria Teresa Tarazona Lafarga. Como culminación de este proceso en octubre de 1976 toma posesión por traslado de la Cátedra de Botánica de Biológicas el profesor Emilio Fernández-Galiano de la Universidad de Sevilla; con él vienen dos profesores contratados Eugenio Domínguez Vilches, que al año siguiente obtiene por oposición una plaza, y Ángel Ramos Nuñez. En los años siguientes se incorporan como ayudantes Ildefonso Barrera Martínez y Mauricio Velayos Rodríguez y con la categoría de Profesor Adjunto Esther Fuertes Lasala, y como Adjuntos Interinos Margarita Costa Tenorio y Carmen Prada Moral. Causa baja en la cátedra Regina Carballal al obtener una adjuntía en la Facultad de Farmacia.

Desde 1980 la responsabilidad de la organización docente pasa progresivamente a ser decidida por la Junta de Departamento y la antigua división en cátedras va desapareciendo; en el caso del Departamento de Botánica esto se acentúa por la jubilación del Catedrático D. Francisco Bellot en octubre de 1981, quedando sólo como catedrático D. Emilio Fernández-Galiano quien, como consecuencia, pasa a ser el Director del Departamento de Botánica.

La Ley de Reforma Universitaria de 1983 reordena los cuerpos docentes; los profesores numerarios Adjuntos de Cátedra pasan al nuevo cuerpo de Profesores Titulares de Universidad y los Agregados de Cátedra son transformados a Catedráticos. Coincidiendo con la entrada en vigor de la nueva Ley, en octubre de 1984, desaparece el Colegio Universitario Integrado y los profesores que en él estaban contratados en ese momento se integran en el Departamento de Botánica con la categoría que poseían, Arturo Velasco Negueruela como Agregado Interino y como profesores ayudantes Carmen Gómez Ferreras, Nieves Marcos Samaniego, Andrés Molina Maruenda, Santiago Pajarón Sotomayor y María José Pérez Alonso.

La puesta en marcha de la LRU de 1983 en cuanto a la situación profesional del personal docente no numerario produjo una dura controversia entre los profesores ayudantes que deseaban ser contratados laboralmente, y no administrativamente como hasta entonces, y la opinión de otros de optar por la funcionarización a través de Concurso Oposición. La situación laboral y económica, con sueldos muy bajos, del profesorado era realmente decepcionante esto llevó a muchos de estos profesores a dejar sus puestos en la Universidad por otros trabajos con mejores perspectivas, en este caso abandonaron el Departamento Mercedes Alsina, M. Ángeles Mendiola, M. Teresa Tarazona y Mauricio Velayos, y posteriormente M. Josefa Jiménez y Santos Cirujano.

Para paliar esta situación el Ministerio de Educación instituyó nuevas figuras de contratación con sueldos mayores que conllevó a la existencia de varios tipos de contratos como los de Adjunto Contratado, Profesor Colaborador de Universidad o Profesor Encargado de Curso. En 1987 se procedió a la eliminación de la categoría de Ayudante pasando esos profesores a la de Ayudante de Facultad y se activó un programa de oposiciones que permitiera a estos profesores transformar sus plazas a la categoría de Titular de Universidad por medio de un Concurso Oposición. En la transformación del profesorado no numerario se consideró en las propias facultades que la persona que "ponía" su plaza en transformación pudiera elegir el perfil docente al que era adscrita dicha plaza. Además, la Ley había introducido un cambio en la composición de los tribunales, de modo que dos de los cinco miembros del tribunal (presidente y secretario) eran propuestos por la propia universidad. La transformación se realizó prácticamente en dos años, pero las Universidades recibían su presupuesto a partir de unas plantillas teóricas de personal docente que eran menores que las reales, como consecuencia, la falta de presupuesto llevo a que algunos profesores sólo pudieron transformar su plaza al cuerpo de Titulares de Escuela Universitaria, situación que hoy, lamentablemente, en muchos casos perdura.

En 1987, debido a los nuevos planes de estudio, desaparece la asignatura de Biología de los primeros cursos de Químicas y Biológicas; los profesores que impartían esa materia en lo que se denominaba la Unidad docente de Biología, tienen que pasar a un Departamento de la Facultad. Irene Herszkowicz Rosemberg, María Rosario Arroyo Cabeza, Isabel Pérez Ruzafa y, procedente del Departamento de Genética, Esther Perera Fernández se incorporan al Departamento de Biología Vegetal I.

En los últimos 20 años pocos cambios se han producido en la plantilla de Botánica y éstos han sido consecuencia de bajas definitivas o temporales más que de nuevas dotaciónes, en este caso están el fallecimiento de Andrés Molina y la jubilación de D. Emilio Fernández-Galiano; las últimas las incorporaciones fueron las de Tomas Gallardo García, Emilia Pangua Fernández-Valdés y Luis Balaguer Nuñez.

El personal auxiliar de Botánica.

El personal auxiliar para las labores de docencia y administración ha sido tradicionalmente escaso. Desde 1967 algunos de nuestros compañeros recuerdan la presencia en la cátedra de Bellot de las hermanas Maria y Milagros Serrano Pérez como técnico de laboratorio y administrativa respectivamente (Mª. Eugenia Ron 2006, com. per.). En la cátedra de Botánica y Fitosociología muchos recordamos a José Centeno Centeno, técnico de laboratorio, que trabajo con nosotros muchos años hasta su jubilación en 1993. En 1975 se incorporaron, como técnicos de laboratorio, Primitivo Razola Bachiller, que se jubiló en 1990 y a María Elena García Iruela que afortunadamente para nosotros sigue todavía en la Unidad de Botánica, aunque desde el año 2000 como técnico de biblioteca. Tras la jubilación de Primitivo Razola volvió a ser contratada María Serrano hasta su fallecimiento en 2004. En los últimos años se han incorporado, como técnicos de laboratorio Felix Martínez Atienza y María Pérez-Serrano Serrano. Durante los años 1993 hasta el 2000 estuvo con nosotros el eficaz José María Hernández de Miguel como Secretario Administrativo y en esta función en los últimos años, disfrutamos de Juan Pedro Pérez Boronat.

La botánica en el Colegio Universitario Integrado Arcos del Jalón.

El aumento de número de alumnos de licenciatura en la Facultad de Ciencias Biológicas y con el ánimo de descongestionar la Ciudad Universitaria se habilitó en el barrio madrileño de San Blas un edificio construido para enseñanzas medias profesionales, que hoy en día ocupa la Escuela de Óptica. A dicho edificio con la denominación de Colegio Universitario Arcos del Jalón, se trasladaron en enero de 1974 los alumnos de primero de la facultades de Ciencias. De los alumnos de Biología una parte de ellos continuó en dicho edificio en donde se impartían los tres primeros años comunes de la carrera. Para impartir la docencia correspondiente a la asignatura de Botánica General se contrató, desde el comienzo de las clases en 1975 hasta su cierre en octubre de 1984, a diferentes profesores. Entre el personal docente que de alguna manera estuvo ligado a la botánica están en el primer año Enrique Valdés, Arturo Velasco y Nieves Marcos, al año siguiente causa baja Enrique Valdés Bermejo y se incorporan Javier Fernández Casas, Carmen Gómez Ferreras, Santiago Pajarón, María Teresa Tellería, Félix Muñoz Garmendia y por último, en 1978, Andrés Molina.



LA ORGANIZACIÓN ADMINISTRATIVA.

Las cátedras constituían unidades docentes independientes, pero a mediados de los años 60 se tiende a constituir Departamentos Universitarios agrupando aquellas cátedras que tenían alguna afinidad y objetivos comunes. La publicación en el año 1969 del primer fascículo de los Trabajos del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal nos da una idea de la posible colaboración entre las cátedras de Fitografía, Botánica y Fisiología Vegetal, esta última por entonces ocupada por el profesor Florentino Bustinza Lachiondo. Sin embargo las actividades docentes, administrativas y presupuestarias permanecieron, en la práctica, separadas hasta la Ley de Reforma Universitaria de 1983.

La ley General de Educación de 1971 ya hacía indicación expresa de que los Departamentos son el elemento básico de organización. Entre estas dos leyes las cátedras relacionadas con los vegetales realizan reuniones conjuntas para decidir la actividad del grupo, aunque en algunos momentos, como se observa por los cambios de titulo en la revista citada (véase más adelante), la cátedra de Fisiología Vegetal está separada de las de Botánica. La actividad del Departamento no es posible seguirla con detalle pues el Libro de Actas de las reuniones celebradas antes de octubre de 1981 está extraviado, como recoge el Acta del Departamento de Botánica de 20 de octubre de 1981.

El Departamento de Botánica y en algunos momento Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal se articula a través de un director con una Junta de Departamento constituida por los profesores titulares y representantes de los profesores contratados (Profesores no numerarios o PNN) e interinos. El Director del Departamento es elegido por los miembros de la Junta y, actúa como secretario, para tomar nota de los acuerdos aprobados por la Junta, el profesor más joven o él elegido por el director en ese momento.



Directores y Secretarios de Departamento.

El Director de Departamento fue siempre hasta su jubilación en octubre de 1981 el catedrático Francisco Bellot que en los últimos años debió actuar como Director del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal. El acta de la reunión del 20 de octubre de 1981 en la que es elegido Emilio Fernández Galiano refleja que asisten los profesores de Fisiología Vegetal pero en la siguiente acta, del 5 de noviembre de 1981 sólo asisten los profesores de botánica; esta situación se mantiene hasta la constitución de los nuevos Departamentos Universitarios de la LRU. El 20 de noviembre de 1985 se realiza una reunión de todos los profesores para poner en marcha la nueva estructura departamental y el 6 de junio de 1986, con el profesor Fernández-Galiano como Director en Funciones, se constituye el Departamento de Biología Vegetal I.

Los periodos de dirección y los profesores implicados en la dirección del Departamento que tenemos constancia son los siguientes:

1979-1981: Francisco Bellot, Secretario: Mercedes Alsina Aser, Carmen Prada y Teresa Rodríguez.

1981-1985 E. Fernández-Galiano, Secretario: Ildefonso Barrera, Ángel Ramos y Carmen Prada.

1986-1988: Emilio Fernández Galiano con Carmen Prada.

1988-1990: María Eugenia Ron Álvarez con Margarita Costa Tenorio.

1990-1994: Esther Montserrat Fuertes Lasala con María José Pérez Alonso y Carmen Prada.

1994-1998: Carlos Vicente Córdoba con Estrella Legaz.

1998-2002: Ángel Ramos con José Eugenio Llama.

2002-2006: Rosalía Ramírez con Esther Perera y Blanca Cifuentes.

2006: Dirección interina: Maria E. Ron con Idelfonso Barrera.

2006-: Santiago Pajarón con Isabel Pérez Ruzafa.



LA REVISTA DEL DEPARTAMENTO.

Como parte de las labores de docencia e investigación de los miembros del Departamento y con el ánimo de dar salida a las investigaciones de su personal se creó en 1968 una revista científica con la idea de que se editaran anualmente. La publicación recibió el título de Trabajos del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal, similar al utilizado por otros departamentos botánicos españoles en sus publicaciones. Desde 1968 hasta 1973 se publicaron un total de 13 volúmenes, el primero dividido en tres fascículos, que contienen un total de 87 artículos. A lo largo de esta primera etapa de la revista sufrió dos cambios de título, para ajustarse a la situación administrativa del departamento; en 1975 los volúmenes 7 y 8 se publicaron bajo la denominaron de Trabajos del Departamento de Botánica. La revista volvió de 1976 hasta 1981, volúmenes 9 a 11, a denominarse con su título original y, de nuevo en 1983, con los números 12 y 13, a la denominación de Trabajos del Departamento de Botánica. Durante esta etapa los artículos que fueron publicados procedían sobre todo de las investigaciones realizadas por los miembros del Departamento (Molina Maruenda, 1990).

En 1989 se tomo la decisión de publicar una revista de botánica que diera acogida a toda la comunidad científica para ello se consiguió que la publicación se realizara a través del Servicio de Publicaciones de la propia Universidad, se Organizó un Comité Editorial de 10 miembros, además, los artículos pasaron a ser evaluados, por lo general, por especialistas ajenos al Departamento; la revista cambio el formato para ajustarse a las normas de otras revistas publicadas por la Universidad Complutense y se le asigno un nuevo título, Botanica Complutensis; su primer número fue el 14 para indicar que era una continuación de los Trabajos. Su primer Director fue D. Emilio Fernández-Galiano, por entonces Director del Departamento de Biología Vegetal I, y como Secretario y Editor actuó Tomás Gallardo. Con la idea de especializarse dentro del conjunto de las revistas de botánica españolas, desde el número 15, 1989, se editan dos Secciones fijas, una de bibliografía, Bibliografía Botánica Ibérica, que recoge anualmente los trabajos publicados sobre la flora peninsular y que se presenta ordenada por grandes grupos taxonómicos: Fungi, Lichenes, Phycophyta, Pteridophyta y Spermatophyta. La segunda Sección, denominada Corología Cartográfica Ibérica, trata de fomentar el conocimiento corológico de las plantas vasculares ibéricas, aportando los registros conocidos y una cartografía en cuadrículas UTM. En esta sección se han publicado, hasta el volumen 27 de 2003, 124 aportaciones.

Durante la vida editorial de la revista el Comité Editorial ha ido cambiando; a partir del 1992, con el volumen 17, el Secretario de Redacción de Botanica Complutensis fue Santiago Pajarón y, a partir del 2003, volumen 27, lo es la profesora Ana Rosa Burgaz. En el año 2004, volumen 28, la revista ha pasado por un remozamiento, pues se ha aumentado el tamaño de su formato, permitiendo la edición de los texto en doble columna, más acorde con las publicaciones científicas actuales y se ha realizado un cambio de la portada más estético. En la revista bajo la denominación de Botanica Complutensis se han publicado, con periodicidad anual, 16 volúmenes que incluyen artículos, revisiones, notas y recensiones bibliográficas, que en conjunto representan más de 500 aportaciones originales, la mayoría de ellas propias del área de conocimiento de Botánica.



EL HERBARIO MACB (MADRID FACULTAD DE CIENCIAS BIOLÓGICAS).

La creación de un herbario que sirviera de soporte al material recolectado en la realización de tesis doctorales, tesinas y las campañas de los propios profesores tuvo lugar en 1968, como atestigua el libro de registro de especímenes botánicos, teniendo como objeto en ese momento el servir de referencia a las clases prácticas de botánica que empiezan entonces a impartirse en locales de la Ciudad Universitaria. La dirección durante muchos años y hasta su jubilación en 2004 estuvo a cargo de la Profesora María Andrea Carrasco. En la actualidad lo dirige nuestra compañera Nieves Marcos La octava edición del Index herbariorum publicada en 1990 recoge ya la cifra de 30.500 pliegos incluidos en el herbario MACB; hoy día esta cifra ha llegado a superar los 93.000. La mayor parte de los pliegos conservados en el herbario corresponde a plantas de la flora española, pero existe una buena representación de más de 70 países destacando los procedentes de Portugal, Francia, Finlandia, Marruecos, Chipre y Andorra. Como es habitual en los herbarios, la mayoría de los pliegos son plantas vasculares; en el herbario se conservan, además, excelentes y amplias colecciones de criptógamas, unos 24.000 pliegos, de los cuales la cifra de briófitos estaría alrededor de 10.000, la de líquenes cerca de 9.000 y los helechos sobre 4.000 pliegos; las colecciones de hongos y algas son menos numerosas, pero en conjunto el número de criptógamas sitúa al MACB como uno de los herbarios más importantes del país. El herbario atesora también una interesante colección de más de 50 tipos nomenclaturales, sobre todo isótipos.

La utilidad del herbario no es sólo para los profesores de la facultad sino que el material es objeto de visita y estudio por otros botánicos y especialistas como atestigua su activo libro de visitas y su intercambio y préstamo, este último menor que el esperado, debido a la falta de personal para el manejo del propio herbario. En las labores de catalogación, fichado y conservación del material han intervenido de manera altruista muchos de los profesores del departamento, así como alumnos de la especialidad, alumnos colaboradores y en los últimos años algunas personas contratadas para trabajar en el herbario como Francisco José Cabezas Fuentes, Gisela Oliván Martínez y la colaboradora social María Vicenta Uria Trenado que, entre otras labores, han informatizado gran parte del material existente. El herbario se encuentra ubicado desde 1994 en la planta sótano del edificio anexo de la Facultad de Biología; las instalaciones constan de varios despachos y almacenes y de una amplia sala dotada de armarios compactos que permitirán durante muchos años el ingreso de nuevos pliegos de herbario.



BIBLIOGRAFÍA.

Álvarez López, E. 1952. Don Arturo Caballero Segares (Noticia biográfica y literaria). Anales Jard. Bot. Madrid 10 (1): 5-24.

Armada, J. y Castroviejo, S. 1994. Real Jardín Botánico de Madrid. Fundación Caja de Madrid, Madrid.

Fernández Galiano, E. 1962. Don Manuel Jordán de Urríes y Azara (1909-1962) (nota necrológica). Anales Jard. Bot. Madrid 21: 331-336.

Izco, J. 1975. Datos biográficos y bibliografía del Profesor Salvador Rivas Goday. Anales Jard. Bot. Madrid 32 (2): )-32.

Molina Maruenda, A. 1990. Índice de Trabajos del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal y Botanica Complutensis 1968-1990. Bot. Complutesis 16: 121-128.



AGRADECIMIENTOS.

Quiero agradecer a Alfredo Baratas y Antonio González Bueno que me han facilitado desinteresadamente los datos necesarios para conocer y comprender la evolución de los estudios de botánica en la Facultad de Ciencias; y a todos aquellos compañeros que de alguna manera han estado relacionados con la docencia de la botánica en las cátedras o en el departamento y que amablemente se han sometido a mis preguntas sobre su actividad y sus recuerdos .