La Biblioteca de la Facultad de Biológicas: evolución histórica y desarrollo futuro
Alicia Sánchez Hontana

Presentación.


La Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid celebra este año el XXV Aniversario de la primera promoción de biólogos; en los actos de celebración del mismo, la Biblioteca participa encantada a través de esta pequeña exposición histórica que trata de mostrar su evolución en los últimos 25 años.

A lo largo de esa trayectoria, queremos agradecer el apoyo constante que la Biblioteca ha recibido del equipo decanal, la gerencia y la comisión de biblioteca para el mejor cumplimiento de su misión de apoyo a la docencia y la investigación. Nuestro agradecimiento también a todo el personal que ha participado en el funcionamiento de un servicio prestado a toda la Comunidad Universitaria que trata de mejorar día a día.

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La primera referencia explícita a los estudios de Biología en España se remonta a la Ley de ordenación de Universidades españolas de 1943, que crea el Doctorado en Ciencias Biológicas en el seno de las Facultades de Ciencias, dentro de la Sección de Ciencias Naturales. Algunos años después se crea el primer Plan de Estudios de Biologíai, aunque la sustantividad y autonomía de esos estudios y de su orientación profesional no se consagra hasta 1964, con la creación de las secciones de Biología en las Facultades de Ciencias. Su conversión en Facultades de Biología tardaría algo más: en la Universidad Complutense de Madrid, la Facultad de Ciencias Biológicas se crea en 1974, integrada por las secciones de Biología Celular o Fundamental y Biología de Sistemas o Ambiental, ubicándose en el nuevo edificio de Ciencias Naturalesii. Un año después, bajo la dirección del nuevo decano, Arsenio Fraile Ovejero, ve la luz el Plan de estudios de Biología correspondiente a primer ciclo, complementado casi inmediatamente por el Plan de 2º Ciclo con las especialidades de Biología Fundamental, Botánica y Zoología. La memoria del curso 77/78 habla ya de la existencia de 12 cátedras agrupadas en 7 Departamentos que imparten sus enseñanzas a cerca de 3.500 alumnos.


Las autoridades académicas de la recién creada Facultad apoyan desde un principio la creación de una Biblioteca propia, separada de la Biblioteca de Ciencias, aunque la nueva biblioteca es común para las Facultades de Biológicas y Geológicas y mantiene la misma Directora de la Biblioteca de Ciencias, Josefina Cantó. En el último trimestre de 1976 se llevan a cabo las obras de adaptación en la primera planta de la Facultad, lo que permite crear una sala de sala de lectura con 260 puestos, y un depósito. Ese mismo año, la colección asciende a más de 3.000 números de revistas y 1.115 volúmenesiii, la mayoría fruto del traslado de materiales bibliográficos de la Biblioteca de Ciencias, así como de las compras costeadas por la Biblioteca Universitaria, que entonces cuenta a Fernando Huarte como director. Se inicia entonces la revisión del fichero de originales del fondo anterior a 1976, así como el registro de fondos y la catalogación según Reglas oficiales, creando catálogos de autores y materiasiv.


En abril de 1977 se separan los fondos de Biológicas y Geológicas, aunque la Dirección de ambas bibliotecas se encomienda a Isabel Morales Vallespín. La Biblioteca de Biológicas se traslada entonces a un espacio de 192 metros cuadrados, en la planta baja del edificio, que se asigna casi en su totalidad a sala de estudio, con capacidad para 164 alumnos. Se inicia una primera etapa de organización interna, registrando todos los fondos y catalogando todas las revistas que merecen la conservación. Se adopta la ordenación por el sistema de clasificación temática CDU y se redactan normas de uso de los servicios, creando el préstamo de sala y de fin de semana y ampliando el horario de tarde hasta las 20 horas.


Las memorias de la Biblioteca de esos años muestran la aparición de dos rasgos distintivos que marcarán toda su evolución posterior. El primero de ellos es la afluencia masiva de alumnos a las salas de estudio, hecho que tiene un claro reflejo en el fuerte incremento de los préstamosv. El segundo hecho es la ausencia de presupuesto suficiente para afrontar nuevas adquisiciones: aunque casi inmediatamente las compras se asignan al presupuesto de la Facultad, la fuente más importante de ingresos la constituyen las remesas de fondos procedentes de la Facultad de Ciencias y del Canje de Publicaciones. El problema se plantea ya en el acta de constitución de la primera Comisión de Biblioteca, fechada en 1980; según el informe presentado por la Directora, la colección reúne entonces 70 títulos de revistasvi y 1.500 volúmenes, en su mayor parte, obras para estudio de los alumnos, ya que los Departamentos compran con cargo a su presupuesto los materiales que necesitan. Ese mismo año, un informe del vicerrectorado alude a la existencia de importantes colecciones en 12 cátedras o departamentos, totalizando unos 15.000 volúmenes que representan el 95% de los libros existentes en la Facultad. Consciente de la necesidad de hacer accesible a toda la Comunidad universitaria este rico fondo bibliográfico, la Biblioteca propone desde un principio la creación de un catálogo común, planteando la necesidad de una hemeroteca centralizada y ofreciendo apoyo técnico a los Departamentos, carentes de personal especializado en la gestión de sus fondosvii.


En 1981 se produce el nombramiento de la nueva Directora de la Biblioteca en funciones, Pilar Irureta-Goyena, y casi simultáneamente, la Biblioteca se traslada definitivamente a su ubicación actual, en la Planta Semisótano de la Facultad. El nuevo local, con 530 metros cuadrados, casi triplica el espacio anterior, aunque su uso debe compartirse con la Real Sociedad Española de Historia Natural. Ello impide satisfacer la demanda de los alumnos de más puestos de lectura, pero si permite iniciar la disposición de los fondos de la Biblioteca en libre acceso, eliminando al usuario la necesidad de pedir mediante fichas los libros que le interesan. La nueva organización cuenta con una excelente acogida: los dos años siguientes, un informe de la directora muestra incrementos cercanos al 50% en obras prestadas y al 100% en carnets expedidos.


La Biblioteca afronta entonces la realización de nuevos trabajos: se redactan las primeras normas sobre expedición de carnets y sanciones por retraso y se elaboran los primeros boletines de novedades, con una periodicidad bimestral. También se crea un pequeño fondo de Referencia, así como las colecciones de Fondo antiguo, que aglutina el fondo anterior a 1940 procedente de la Biblioteca de Ciencias, y Folletos, dirigida a reunir de todas las publicaciones científicas de profesores de la Facultad. Paralelamente se inicia el registro en un libro único de todas las nuevas adquisiciones de los Departamentosviii y se trabaja a favor de la centralización de sus colecciones, incorporando parte de los fondos del Departamento de Fisiología Vegetal.


Especial relevancia tiene en este periodo la actividad de la Comisión de Biblioteca, presidida por el Vicedecano Rafael Hernández Tristán; entre sus actividades destaca la creación de la Junta de Adquisiciones y de la Comisión de Reglamento, ésta última casi simultánea a la aprobación del Reglamento de la Biblioteca Universitaria, en 1979. Sin embargo, su logro fundamental fue establecer las bases de un primer proyecto de ampliación, apuntando la necesidad de reunir el fondo disperso en Departamentos y cátedras e impulsando para ello la realización de informes de cada Departamento sobre la situación de sus fondos. La ampliación también se estimaba urgente para incrementar el número de puestos de lectura, dando cabida a los casi 3.500 usuarios potenciales, entre alumnos matriculados y personal docente. Para responder a esta necesidad, la Facultad suscribe en 1985 un acuerdo con la Real Sociedad Española de Historia Natural que establece su traslado a nuevos espacios dentro de la Facultad, lo que permite a la Biblioteca ampliar su sala de lectura hasta los 242 puestos y extender el libre acceso a la sección de revistas.


En 1986, el cambio del equipo decanal y de la Dirección de la Biblioteca marcan para ésta última el inicio de una nueva etapa de consolidación: la toma de posesión como nuevo Decano de Rafael Hernández Tristán significa un gran apoyo para la resolución de problemas bibliotecarios que habían sido extensamente tratados en la Comisión de Biblioteca. Casi simultáneamente es nombrada la nueva directora, María Peñalver Simó, que inicia su participación en las Juntas de Facultad.


El primer hecho destacable en este periodo concierne al crecimiento de la colección bibliográfica de la Biblioteca, que recibe fondos procedentes del Colegio Universitario Integrado de Arcos de Jalón, extinguido oficialmente en 1986; se incorporan así 1.752 volúmenes y 15 títulos de revistas, utilizados para los estudios de biología de primer ciclo que impartía el Colegio. A pesar de ello, el fondo disponible en la Biblioteca sigue siendo insuficiente y escasamente actualizado, ya que la principal fuente de adquisiciones de la Biblioteca siguen siendo las remesas que Canje distribuye procedentes de la antigua Facultad de Cienciasix. Esta situación repercute claramente en los servicios bibliotecarios y entre 1988 y 1992 las cifras de préstamo de libros experimentan una fuerte reducciónx. En cuanto al servicio de lectura en sala, la afluencia de los alumnos sigue siendo masiva, aunque la escasez de libros hace que se utilice en gran medida para la consulta de apuntes. A pesar de ello, el inicio de tareas de recuento anual muestra la necesidad de preservar el fondo existente, lo que obliga a acometer labores de encuadernación manual y a instalar un sistema antihurto de detección magnética que conlleva dotar de bandas protectoras a todos los libros.


Las dificultades en la formación de la colección sirven de acicate a la Biblioteca para potenciar nuevos servicios orientados a reforzar su papel en el apoyo a la docencia y la investigación: a partir de 1987 se inicia la elaboración de guías de uso de la Biblioteca y de boletines de sumarios que incluyen con una periodicidad mensual los índices de todas las revistas recibidas en la Facultad, manteniendo al día de todo lo publicado. Poco después se crea el Servicio de Préstamo Interbibliotecario, dirigido a facilitar a profesores y doctorandos los documentos que precisan que no se encuentran disponibles en la Facultad, solicitándolos a otros centros, nacionales o extranjeros. El servicio tardó en despegar, falto al principio de una infraestructura adecuada de bases de datos y redes bibliotecarias capaces de obtener rápidamente respuesta a la demanda, pero a partir de 1991 su uso se disparaxi. En los años siguientes, la gratuidad del servicio y la creciente mejora en calidad y rapidez de respuesta, favorecida por el uso de sistemas de transmisión de artículos por correo electrónico, lo convierten en uno de los más valorados de la biblioteca por el personal docente e investigador.


También se registran novedades importantes en el ámbito del proceso técnicoxii: la primera de ellas es la implantación por el Rectorado UCM de la obligatoriedad de incluir, en todas las facturas de material bibliográfico, la diligencia realizada por la Biblioteca de cada Facultad o Escuela. Ello permitió a la Biblioteca de Biológicas iniciar de forma sistemática el registro y catalogación de todos los libros y revistas ingresados por los Departamentos. Poco después, este hecho resultó fundamental para elaborar el catálogo automatizado de revistas de la Facultad, utilizando el programa informático facilitado desde la Biblioteca Universitaria. El catálogo impreso verá la luz en 1991, totalizando 2.268 títulos de revista que incluían los fondos de la Sociedad Española de Ornitología, entidad presidida por el profesor Eduardo de Juana que entonces tenía su sede en la Facultad. El nuevo catálogo sirvió para conocer con exactitud las colecciones de revistas de los Departamentos y fue el punto de partida para realizar recuentos periódicos de sus fondos. Un año después, la Biblioteca inicia la gestión directa de las suscripciones de revistas de algunos Departamentos, incluyendo la gestión de renovaciones y reclamacionesxiii.


En el periodo 1992-1996 tienen lugar acontecimientos fundamentales para la Biblioteca. El primero de ellos es la aprobación en febrero de 1992 de un nuevo Plan de estudios, tendente a complementar la formación docente e investigadora impartida al alumno con la utilización aplicada de sus conocimientos, potenciando una mayor proyección en el mercado de trabajo. En los años siguientes, la completa implantación del nuevo Plan en la gestión académica y docente de la Facultad supuso un especial esfuerzo a toda la Comunidad Académicaxiv. Pronto resultó evidente la necesidad de renovar el caudal bibliográfico disponible para el estudio de los alumnos, aunque hasta 1996 la Facultad no pudo disponer de un presupuesto extraordinario, procedente de la Comunidad Autónoma de Madrid, que se destina casi en su totalidad a la compra de libros para el estudio de las nuevas asignaturas troncales. La inversión de más de 4 millones de pesetas, sustanciada en pocas semanas, permite a la Biblioteca alcanzar a finales de año los 18.000 volúmenes.


Paralelamente, la multiplicación de trabajos derivados de los nuevos planes de estudio acrecienta la masiva utilización de la Biblioteca como lugar de estudio, lo que vuelve a plantear los tradicionales problemas de falta de espacio y de acondicionamiento.xv Éste hecho se suma a otro acontecimiento fundamental en la vida de la Facultad: la construcción del Edificio Anexo, que permitirá solucionar los problemas de espacio que lastraban la vida académica de la Facultad y afrontar la segunda ampliación de la Biblioteca. El proyecto, presentado en enero de 1994 en Comisión de Biblioteca, parte de la anexión de un espacio contiguo a la misma, que el Departamento de Botánica deja libre al trasladarse al nuevo edificio. Ello permite abordar el cumplimiento de dos objetivos fundamentales: ampliar el número de puestos de lectura mediante una segunda sala y crear un pequeño depósito, de tipo compacto, capaz de albergar los fondos de menos uso, hasta entonces en convivencia en las estanterías con el fondo de manualesxvi. Las obras, terminadas en abril de 1995, permiten trasladar al depósito la colección de Fondo Antiguo, el fondo de duplicados y la nueva colección de Tesis inéditas, formada a partir del depósito en la Biblioteca de todas las tesis leídas en la Facultad. La nueva sala de lectura, con 97 puestos, permite también ampliar la zona de libre acceso hasta ofrecer más de un tercio del fondo total de la Biblioteca, uno de los porcentajes más altos por entonces de las Bibliotecas UCM. La ampliación sirvió además para recabar de los Departamentos informes sobre la situación real de sus fondos, dato fundamental para abordar posteriormente la segunda fase del proyectoxvii.


Otro acontecimiento fundamental en este periodo es el inicio de la automatización de los servicios bibliotecarios, iniciada desde la Biblioteca Universitaria: en marzo de 1993 Marta Torres es nombrada Directora de la misma, impulsando la labor de modernización iniciada por la directora anterior, Cecilia Fernández, con la compra del programa de gestión LIBERTAS. Para la Biblioteca de Biológicas, como para el resto de las Bibliotecas de la Universidad Complutense, la automatización supondrá la racionalización de diversos procesos bibliotecarios y una mayor eficacia y rapidez en la atención a todos sus usuarios. En 1992 la Biblioteca se conecta a la red UCM y su personal recibe toda la formación necesaria. Inmediatamente se inicia la catalogación en línea de nuevas adquisiciones y del fondo ya existente, hasta entonces en fichas impresas. El esfuerzo realizado por la biblioteca, con el apoyo de personal especializado enviado por la Biblioteca Universitaria, consigue culminar en sólo un año la catalogación de todo el fondo de libros y revistas, que son incorporados al catálogo UCM, accesible en Internet. Casi inmediatamente, se implanta el préstamo automatizado, año en el que las cifras de préstamo muestran una marcada recuperaciónxviii. A ello contribuye, por un lado, la mayor difusión del catálogo en línea y por otro, la creación del préstamo semanal. La automatización sirve además para crear dos colecciones nuevas cuyas especiales características hacen aconsejable excluir del préstamo a domicilio: Microfichas, integrada fundamentalmente por tesis de otras universidades, para cuya consulta se dispuso de un lector específico, y Mapas. También se crea la colección de Historia de la Ciencia, a partir de la donación del profesor Joaquín Fernández de un rico fondo especializado en la materia.


La mayor disponibilidad de las nuevas herramientas informáticas favorece el despegue de un nuevo servicio de la Biblioteca, de gran impacto en el usuario: el Servicio de Acceso a Bases de datosxix. Su creación, anterior en algunos meses al inicio de la automatización, daba respuesta a la necesidad de profesores y doctorandos de tener información actual y retrospectiva de toda la literatura científica publicada en las diversas especialidades de la biología, contribuyendo a la vez a la formación de los alumnos en el manejo de fuentes documentales de biología. La elección en Comisión de Biblioteca de las bases Medline y Current Contents aseguraba la máxima cobertura a las materias fundamentales y tuvo inmediatamente un volumen de consultas en torno a las 5.000 anuales.

A partir de 1997, la Biblioteca cuenta con una nueva directora, Alicia Sánchez Hontana, iniciando una etapa marcada por el incremento sostenido de la colección bibliográfica y la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos bibliotecarios, con especial atención a los servicios de información en línea. La primera línea de desarrollo tiene su detonante en el proceso de Evaluación por el Rectorado del Plan de Estudios de Biología de 1992, que puso de manifiesto la escasez y obsolescencia del fondo de manuales dirigido a los alumnos. La reacción de la Facultad no se hizo esperar, y en la Junta de abril de 1997 aprueba el traslado al presupuesto de la Biblioteca de dos millones y medio de pesetas procedentes del presupuesto de los Departamentos y de los servicios generales. Esta suma, que representaba un incremento del 125% sobre el presupuesto inicial, se dedicaría íntegramente a la compra de libros, iniciando la renovación de toda la bibliografía básica recomendada. Durante los cuatro años siguientes, la Biblioteca se beneficia, por un lado, del respaldo económico continuado de la Facultad que prácticamente duplica su presupuesto anualxx, y por otro de la asunción progresiva por la Biblioteca Universitaria de gran parte de las suscripciones a bases de datos antes mantenidas en acceso local por las Bibliotecas de Centro. Así, la Biblioteca de Biológicas libera sucesivamente el coste de Medline, Current Contents y Biological abstracts. El año 1997 fue también el punto de partida de la política desarrollada por el Rectorado de asignar a las Bibliotecas de Centro presupuestos extraordinarios para la compra de manuales, lo que permitió a Biológicas realizar importantes gastos adicionales en obras recomendadas como bibliografía básicaxxi.


La mayor disponibilidad presupuestaria sirvió a la Biblioteca de punto de partida para definir una política racional de adquisiciones basada en datos objetivos. Para ello, se inicia la recopilación exhaustiva de listas de bibliografía básica, creando una base de datos que permite el reparto del presupuesto disponible entre asignaturas, así como información puntual a los Departamentos de todo lo comprado/agotado el año anterior. Estos datos se completan con estadísticas de uso basadas en el préstamo real de los fondos de sala, elemento fundamental para la toma de decisiones de compra, encuadernación y expurgo a depósito. El desarrollo de la colección de manuales permite a la Biblioteca alcanzar en 2001 los 26.000 volúmenes y tiene claro reflejo en el incremento sostenido de la cifra de obras prestadasxxii. En el caso de las revistas, la mejora de la gestión de adquisiciones se combina con la continuación de la política integradora de la Biblioteca a través de la incorporación de la mayoría de las suscripciones de la Facultad al Concurso Centralizado de Revistas de la UCMxxiii.


Paralelamente, la Biblioteca inicia una reorganización de fondos con vistas a mejorar su disponibilidad al usuario y a preparar una ampliación cada vez más urgente, incluyendo tareas de recuento anual, expurgo del fondo de revistas y expurgo de fondos de sala a depósito. También hay que reseñar dos hechos relativos a la colección: el primero de ellos es la creación de la colección de Videos, pronto transformada en la colección Mediateca para reunir físicamente todos los fondos en formato multimedia que requieren condiciones especiales de consulta: cd-rom, cd-audio, vhs, dvd y disquete. El segundo hecho es la firma de un convenio con la Asociación Primatológica española en cuya virtud deposita en la Biblioteca su fondo de libros y revistas para ser consultados en sala por toda la Comunidad Universitaria.


El otro objetivo primordial de la Biblioteca en este periodo es el desarrollo de los Servicios de Información. En 1997, la puesta en marcha por la Biblioteca Universitaria de la consulta en red a bases de datos abre un nuevo sistema de acceso remoto desde los Departamentos y el inicio de nuevos cauces de información; la Biblioteca de Biológicas inicia la información periódica a todos los profesores de los nuevos recursos electrónicos a través de correo electrónico e inicia la elaboración de guías de bases de datos. Paralelamente se refuerza la difusión general de los fondos y servicios bibliotecarios mediante boletines bibliográficos, guías de uso de los diferentes servicios y visitas guiadas que se imparten a todo el usuario que lo solicitaxxiv. Todas estas actividades encuentran su medio idóneo de difusión en página de la Biblioteca de Biológicas en Internet, objeto de profunda remodelación y amplia difusión.xxv A lo largo de 1997, la página reúne una exhaustiva selección de recursos electrónicos gratuitos de interés académico o científico en el área de la biología (bases de datos, revistas electrónicas, obras de referencia, buscadores de biología, libros electrónicos, etc.) creando divisiones por materias y tipos de recursos. Las estadísticas sobre número de accesos de los años siguientes muestran la excelente acogida del nuevo recurso entre los usuariosxxvi.


Poco después la Biblioteca lleva a cabo la ampliación del Servicio de Acceso a Bases de datos, tratando de favorecer la consulta in situ de los nuevos recursos a todos los alumnos. Para ello se segrega de la sala de lectura principal una pequeña sala con 3 ordenadores en línea, publicándose normas de uso que pronto incluyen el acceso a Internet. Este hecho, así como la multiplicación de recursos electrónicos disponibles, adquiridos por la Biblioteca Universitaria, incrementan continuadamente el uso del servicio entre alumnos e investigadores, con una importante presencia de usuarios de otras Facultades UCM y de otras Universidadesxxvii. A todos ellos se les presta ayuda directa sobre la elección de las bases más adecuadas y sobre el manejo del software. El servicio se beneficia también de la disponibilidad de dos nuevas bases de datos: Biological Abstracts, suscrita en 1999 por la Biblioteca para cubrir algunas lagunas temáticas en la búsqueda bibliográfica, fundamentalmente la zoología, la ecología y la botánica, y COMPLUDOC. Ésta nace como una base de datos de sumarios de las revistas españolas recibidas en Bibliotecas UCM elaborada por éstas, pero pronto se complementó con la carga automática de sumarios de revistas extranjeras suscritas, sirviendo de punto de partida para la elaboración electrónica del boletín de sumarios mensualxxviii.


Al final de este periodo se produce otro hecho de repercusión general en todas las Bibliotecas UCM: el cambio de programa de gestión de la Biblioteca Complutense de LIBERTAS a INNOPAC-Milennium, que ofreció sustanciales mejoras, tanto en lo referente a la obtención de datos estadísticos como a la integración de datos y aplicaciones, facilitando la consulta por usuarios no expertos. En julio de 2001, INNOPAC se implementa para el préstamo y la consulta del catálogo y en los tres años siguientes se extiende a la casi la totalidad de los procesos bibliotecarios: adquisiciones bibliográficas, control de publicaciones periódicas, elaboración de catálogos y estadísticas, etc.

En diciembre de 2001, la Biblioteca de Biológicas afronta la tercera ampliación de sus locales. El proyecto, realizado en estrecha colaboración entre Decanato, arquitecto y bibliotecario, se fundamenta en la disponibilidad de los espacios antes ocupados por un laboratorio, en la planta Baja y un aula, en la planta semisótano, que duplican el espacio disponible. Los objetivos son los mismos mencionados con anterioridad en este repaso histórico, aunque sólo en ese momento se daban las condiciones adecuadas para su completa realización.


El primer objetivo era la centralización de los fondos de los Departamentos que permitiera reunir todos los materiales necesarios para la investigación, el estudio y la docencia, mejorando la gestión de todos los procesos tendentes a su disponibilidad por toda la Comunidad Universitaria y racionalizando la gestión del presupuesto invertido. Para conseguirlo, el proyecto crea un Depósito compacto con capacidad para más de 45.000 volúmenes, suficiente para absorber el fondo de los Departamentos y el crecimiento futuro de la colección de fondos de sala; en la Planta Baja se diseña una Hemeroteca, destinada a convertirse en lugar de referencia obligado para la investigación, unificando las colecciones de revistas de la Facultadxxix.


En segundo lugar, las obras de reforma abordan con éxito la renovación de todas las instalaciones de la Biblioteca (climatización, iluminación, mobiliario y sistemas de seguridad) solucionando los problemas estructurales y medioambientales que restaban comodidad a las salas de lectura. Se amplia el número de puestos de lectura en casi 100 puestos y se crea un espacio para Reprografía en régimen de autoservicio que hace innecesario al alumno sacar los materiales de la Biblioteca. Finalmente, se transforma el Servicio de Bases de Datos en Mediateca, triplicando el número de puestos y ampliando su uso a nuevas actividades imprescindibles para la formación académica del estudiante, como los trabajos de curso o el uso de correo electrónico con fines académicos (tutorías, matrícula, etc.)xxx. El acceso a herramientas informáticas se completa con la electrificación de 36 puestos de lectura en Hemeroteca, posibilidad extensible de forma inmediata al resto de los puestos de lectura a través del suelo técnico, con más de 300 puntos de red preinstalados.

Con la finalización de las obras de ampliación, en junio de 2003, la Biblioteca inicia una nueva etapa que coincide con la renovación de los cargos académicos y bibliotecarios: Jose Luis Tellería es elegido como nuevo Decano de la Facultad y Jose Magán Walls sucede a Javier de Jorge García-Reyes en el puesto de Director de la Biblioteca Universitaria. A continuación se producen dos hechos significativos, consecuencia directa de las obras. El primero de ellos es el fuerte incremento de los servicios bibliotecarios, manifestado en diferentes datos de la Estadística Anual de 2003: más del doble de usuarios reales, un 400% más de usuarios de Mediateca y un préstamo de libros que alcanza las 35.000 transacciones. En cuanto al número de ejemplares catalogados/ingresados, su crecimiento continuado es consecuencia del segundo acontecimiento relevante al que se ha hecho mención: el inicio de la centralización de los fondos de los Departamentos. Ese proceso, actualmente en curso, es producto de la iniciativa voluntaria de cada Departamento y se lleva a cabo a través de la incorporación a la Biblioteca de sucesivas remesas de libros y revistas, en muchos casos carentes de catalogación alguna. En algunos casos se establece la adscripción directa de los fondos de nuevo ingresoxxxi. Otra inyección de fondos procede de importantes donaciones individuales, entre las que merecen destacarse las colecciones de revistas de los profesores Agustín Zapata y Mercedes Alonso y la colección de libros y revistas del profesor Manuel Fernández Cruzxxxii.


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En la actualidad, la Biblioteca de Biológicas afronta la necesidad de mejorar la calidad del servicio prestado a la Comunidad Universitaria, adaptándose a los nuevos retos tecnológicos y a las necesidades derivadas del nuevo modelo docente consagrado por el Espacio Europeo de Educación Superior. La adopción del nuevo sistema de créditos europeos supone el paso del modelo basado en la docencia a otro basado en el aprendizaje y en el trabajo autónomo del estudiante, que deberá dedicar parte de su tiempo a preparar sus propios temarios y trabajos. Ello implica un mayor uso de las colecciones, impresas y electrónicas, así como el acceso a servicios y recursos en red y a los materiales docentes elaborados por el profesorado. En este contexto, la Biblioteca deberá asumir un papel esencial como centro de recursos para el aprendizaje y la investigaciónxxxiii, desarrollando diversas líneas de actuación futura.


En primer lugar, la Biblioteca deberá seguir adaptando su espacio físico, tradicionalmente volcado al estudio de apuntes, la consulta de bibliografía recomendada y el préstamo, a los nuevos requerimientos derivados del acceso a las nuevas tecnologías, con un papel cada vez más importante de la Mediateca y de los puestos de lectura en sala con conexión a la red, fija o inalámbrica, utilidad ésta recientemente instaurada en la Biblioteca de Biológicas, que posibilita el uso de portátiles personales. Paralelamente, será necesario habilitar espacios adicionales para salas de trabajo en grupo, elemento imprescindible para el trabajo de los alumnos que ha sido objeto de reiteradas demandas por éstos.


En segundo lugar, la Biblioteca universitaria debe reforzar su papel mediador en el acceso a las fuentes de conocimiento, identificando, seleccionando, evaluando y organizando los recursos disponibles de forma pertinente y adecuada a las distintas necesidades de alumnos, profesores e investigadores. Para ello, deberá gestionar de forma integrada soportes impresos, materiales especiales (cd-rom, dvd, software) y recursos electrónicos, gratuitos o de pago, facilitando su acceso a través de todo tipo de dispositivos, con una interfaz comúnxxxiv. El estudio conjunto de la colección, real y virtual, será imprescindible para definir una política de adquisiciones basada en datos estadísticos, -más fáciles de obtener en un entorno electrónico-, que permitirá conocer el uso real de los recursos y detectar desequilibrios en determinadas materias. En el ámbito de la revistas, estudios similares basados en la evolución del coste de las suscripciones, las estadísticas de acceso a versiones electrónicas y el número de citas de cada título, han servido a la Comisión de Biblioteca de Biológicas para cancelar títulos o suscribir otros nuevos, de calidad científica contrastadaxxxv. En el caso de los recursos electrónicos de pago, su alto coste hace casi indispensable la cooperación bibliotecaria, frecuentemente plasmada en consorcios. Por ello, el acceso a nuevas fuentes especializadas en el área de la biología, obligará a la Biblioteca a buscar alternativas de cofinanciación, ya sea con la propia Biblioteca Universitaria, con otras Facultades o a través de acuerdos con instituciones externasxxxvi.


Respecto de los recursos de información en red gratuitos, -cuya calidad desigual no puede ser valorada por Gloogle al ofrecer en cualquier búsqueda millones de resultados-, las recopilaciones sistemáticas de recursos web elaboradas por las Bibliotecas seguirán siendo una herramienta fundamental para seleccionar la información de calidad y presentarla de forma coherente y elaborada. En esa línea, la Biblioteca de Biológicas ha iniciado el volcado de páginas estáticas de su página web al portal Complured, base común a todas las Bibliotecas UCM que posibilita la catalogación compartida de recursos libres en Internet, homogeneizando los contenidos y facilitando su difusión como producto complutensexxxvii.


Finalmente, la Biblioteca no deberá olvidar el papel de los soportes en papel tradicionales, cuya desaparición, repetidamente anunciada, no parece vislumbrarse aún en el horizonte digital. A éste ámbito pertenecen actividades recientemente impulsadas por la Biblioteca Universitaria dirigidas a mejorar el acceso al documento al usuario complutense, como el Préstamo Intercentros y el Pasaporte Madroñoxxxviii, y los servicios off-campus para la reserva de libros y la renovación del plazo de préstamo. Paralelamente, la Biblioteca de Biológicas estudia la realización de proyectos de digitalización dirigidos a completar la información bibliográfica sobre fondos impresos que proporciona el catálogo con información de contenido, fundamentalmente resúmenes y sumarios de revistas o de obras colectivas.


La tercera línea de actuación de la Biblioteca Universitaria en el entorno actual es el desarrollo de actividades de formación orientadas no solamente a instruir al usuario en el manejo del software de las principales fuentes de información, sino a su alfabetización digital, capacitándole para seleccionar los recursos más pertinentes a su necesidad, evaluar su utilidad e incorporarlos a su base de conocimiento. Para ello, la Biblioteca de Biológicas deberá completar la atención personalizada que presta a los usuarios del Servicio de Mediateca con la puesta en marcha de cursos de formación específicos dirigidos a alumnos de últimos cursos, profesores o investigadores, con necesidades de información concreta o especializada. Una evolución similar se contempla para la formación no presencial, cuyas herramientas fundamentales, guías y tutoriales, impresas y en línea, deberán adaptarse a las necesidades de autoformación del usuario mediante la diversificación por materias y niveles formativos, incrementando su carácter interactivoxxxix.

La última línea de actuación de la Biblioteca universitaria en el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior se incardina en el apoyo al profesor en su labor docente e investigadora a través de una doble vertiente. La primera de ellas es la asistencia en la generación y/o difusión de materiales docentes en diferentes soportes que formarán parte de la programación ordinaria de las asignaturas en los nuevos planes de estudio. La participación de la Biblioteca de Biológicas en ésta área ya se ha iniciado con la inclusión en el catálogo UCM de la lista completa de obras recomendadas como bibliografía básica; en un futuro próximo, será necesario abordar la conexión con los recursos y materiales didácticos incluidos en el Aula Virtual de la Facultad. La otra vertiente de apoyo de la Biblioteca al personal docente es el fomento de la edición científica, política basada en la Budapest Open Access Iniciativexl recientemente desarrollada por la Biblioteca Universitaria. En éste contexto, la Biblioteca de Biológicas deberá difundir y canalizar a los servicios centrales las actividades de edición electrónica de la información generada por los docentes e investigadores a través de un doble cauce: institucional y comercial. Al primero corresponde el inicio de la edición electrónica de las tesis, la puesta en marcha del portal de revistas científicas UCM y la implantación del Servidor de E-prints complutense, el más importante a nivel nacional, por el número de documentos depositados y por el de páginas digitalizadasxli. Al cauce comercial corresponde la reciente contratación por la UCM de plataformas comerciales de distribución electrónica de las publicaciones complutenses, como E-libro y PubMed, dedicados a la publicación de libros y revistas, respectivamente.


Finalmente, hay que resaltar como uno de los mecanismos fundamentales para la implantación del nuevo modelo de Biblioteca el desarrollo periódico de actividades de Evaluación de los servicios y procesos bibliotecarios dirigidas a detectar necesidades y carencias y redactar planes de mejora, optimizando los recursos disponibles. En la actualidad, esta actividad se enmarca dentro del proceso de Evaluación iniciado por la Biblioteca Universitaria, tendente a la obtención de la Certificación ISO de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA)xlii. Entre los medios de evaluación utilizados hay que destacar la realización periódica de encuestas dirigidas a todos los estamentos de usuarios. El análisis de los resultados en el periodo 2003-2004 para la Biblioteca de Biológicas ha servido para constatar la favorable opinión que la Comunidad universitaria mantiene de aquélla, y constituye un elemento fundamental para el diseño de futuras líneas de actuación orientadas a la satisfacción del usuario final.




BIBLIOGRAFÍA:


Evolución Histórica:


  • Memorias anuales de la Biblioteca de la Facultad de Biológicas.

  • Estadísticas anuales y por cursos de la Biblioteca de la Facultad de Biológicas.

  • Informes de la Dirección y otros documentos de archivo de la Biblioteca de Biológicas.

  • Actas de la Comisión de Biblioteca de la Facultad de Biológicas.

  • Actas de la Junta de Facultad de Biológicas.

  • Memorias anuales de la Facultad de Biológicas.


Desarrollo futuro:


  • DOMINGUEZ AROCA, Isabel: “La Biblioteca Universitaria ante el nuevo modelo de aprendizaje: docentes y bibliotecarios, aprendamos juntos porque trabajamos juntos.” I Simposio Pluridisciplinar sobre Diseño, Evaluación y Descripción de Contenidos Educativos Reutilizables. [en línea]. Guadalajara, Octubre 20-22, 2004. http://www.um.es/ead/red/M4/dominguez9.pdf

  • II Jornadas Rebiun 2004: Los Centros de Recursos para el aprendizaje y la investigación: Nuevos espacios arquitectónicos para el apoyo a la innovación docente [en línea]. Bilbao 24-26 mayo 2004. http://bibliotecnia.upc.es/rebiun/nova/jornadas/segundas_jornadas_rebiun/intro.htm.

  • ANGLADA I DE FERRER, Luis (2000). “Biblioteca digital ¿mejor, peor o solo distinto?”. Anales de documentación [en línea], nº 3, pp. 25-39. http://www.um.es/fccd/anales/ad03/AD02-2000.PDF.



NOTAS:

i Decreto de 11 de agosto de 1953.

ii La construcción del nuevo edificio había finalizado en 1969.

iii 375 volúmenes corresponden a Biológicas.

iv Las primeras estadísticas de 1976 arrojan 1.316 préstamos y el horario ya es de 8 a 19 horas.

v De 1.853 a 4.167 transacciones de préstamo entre los años 1977-1981.

vi Sólo 3 títulos son de suscripción.

vii En el curso 79/80 se realizan labores de registro y catalogación de fondos de los Departamentos de Genética, Microbiología, Fisiología Vegetal, Antropología, Morfología microscópica y Zoología (cátedra de Artrópodos).

viii Hasta entonces se registraban simultáneamente en el Registro de la Biblioteca de Ciencias.

ix La estadística anual de 1987 muestra 705 obras ingresadas, de las que tan sólo 218 son procedentes de compra. El fondo total asciende a los 6.000 ejemplares, aproximadamente, y 888 revistas, con un alto porcentaje de duplicados.

x Casi la mitad: de las 29.273 transacciones en 1988 a 19.028 en 1992.

xi De 175 peticiones en 1991 se pasa a 561 en 1993, creciendo posteriormente un 25% anual hasta el 2000.

xii Al impulso dado al proceso técnico colabora eficazmente la progresiva profesionalización del personal de la Biblioteca, que en 1986 cuenta ya con dos bibliotecarios de grado técnico, además del Director. Cinco años después, la creación del puesto de Subdirector supuso el inicio de una estructura orgánica que fue desarrollada en años posteriores con la creación del puesto de Jefe de Sala y Préstamo, en 1996, y del Jefe de Tarde, en 2000. Todo ello significa un apoyo inestimable a la Dirección de la Biblioteca en la planificación y desarrollo de nuevos proyectos.

xiii Así lo solicitaron los Departamentos de Matemática Aplicada, Microbiología, Biología Animal II, Ecología y Zoología.

xiv En 2000, el Plan de 1992 es objeto de una nueva reforma, dirigida a limitar el exceso de carga lectiva para los alumnos, dando origen al Plan de Estudios actual.

xv La memoria de ese año alude una vez más a la falta de ventilación, luz insuficiente, hacinamiento de las mesas, etc.

xvi El tercer objetivo que se pretendía, la centralización de los fondos de Departamento, tuvo que aplazarse por la imposibilidad de contar con el espacio ocupado por un laboratorio de la Facultad de Físicas, en la Planta Baja.

xvii El fondo total de los Departamentos ascendía ya a 23.000 volúmenes y 1.100 títulos de revistas, cuyo acceso, normalmente facilitado por el Secretario de Departamento o por la persona por éste designada, suele limitarse a profesores e investigadores y a las instituciones que tramitan su solicitud a través de la Biblioteca, mediante Préstamo Interbibliotecario. Sólo el Departamento de Botánica cuenta con una biblioteca atendida en horario fijo por un técnico auxiliar de biblioteca.

xviii De 19.028 operaciones de préstamo en 1992 se pasa a 26.522 en 1993 y 32.815 en 1994.

xix La imposibilidad de segregar espacio de las salas de lectura, al límite de su capacidad, obligó a instalar el nuevo servicio en el Despacho de la Dirección. El acceso pronto incluyó la base ICYT y algunos índices de revistas españolas.

xx De 4.500.000 en 1997 a 8.113.000 en 2001, año en que el presupuesto se estabiliza en el 7% del presupuesto de la Facultad.

xxi Tras una primera asignación de casi 3,5 millones de pesetas, en 1997, los años 1999, 2004 y 2005 se reciben cantidades que oscilan entre los 1,2 y los 3,2 millones de pesetas.

xxii Entre 1996 y 2001 se pasa de 30.523 a 34.225 transacciones totales. La fuerte inversión en libros también reforzó el papel de la Biblioteca en la formación y mantenimiento de las colecciones, duplicando el gasto en libros realizado por el conjunto de los Departamentos.

xxiii La incorporación al Concurso se inicia en 2001, con consecuencias muy positivas: la reducción de las tareas de renovación y reclamación; el acceso a ayudas económicas del Rectorado dedicadas a palian el incremento anual en el coste de las suscripciones; y el disfrute de servicios de valor añadido como el acceso integrado a sumarios electrónicos de las revistas suscritas.

xxiv En la actualidad la Biblioteca edita 7 publicaciones, entre Guías (general, de localización de libros, de localización de revistas, de la Mediateca) y Catálogos bibliográficos (Boletines de novedades, Boletines de sumarios y Catálogo de materiales especiales). En cuanto a las visitas guiadas, además de las impartidas a petición, se realizan visitas diarias en la Semana de Puertas Abiertas y visitas promocionales a alumnos de enseñanza media interesados en cursar estudios de Biología.

xxv La página se inicia en 1996, con ocasión de las IV Jornadas de Documentación en Ciencias de la Salud, pero no tiene apenas difusión, dado el escaso equipamiento informático existente, tanto en la Biblioteca â€"que no disponía de ningún pc conectado a la red-, como en Departamentos.

xxvi Desde los 9.716 accesos en 1997 a los 127.189 en 2001, con una media éste último año de 10.600 accesos mensuales.

xxvii En su primer año de funcionamiento pasa de los 725 a los 1.879 usuarios, demanda que exige implantar el registro previo de usuarios y la posibilidad de reserva anticipada.

xxviii En la actualidad, la Biblioteca introduce los sumarios de 40 revistas, con una media de 1.400 artículos anuales.

xxix El número total de metros lineales de estantería de la Biblioteca crece un 190%, de 988 a 2840.

xxx Con ello la Mediateca se configura como el servicio de mayor uso continuado de la Biblioteca; sus posibilidades de exportación de datos se refuerzan al año siguiente mediante la instalación de grabadoras de cd y lectores DVD.

xxxi Hasta diciembre de 2005 se han incorporado a la Biblioteca casi 2.000 libros y 412 títulos de revistas, pertenecientes a los siguientes Departamentos: Ecología (987 monografías, así como todas las nuevas adquisiciones), Antropología Física y Zoología (884 monografías y 96 revistas), Fisiología Animal (30 revistas), Biología Celular (22 revistas), Biología Vegetal (238 revistas procedentes de canje) y Microbiología (27 revistas).

xxxii El fondo actual de la Biblioteca (dic. 2005) es de 36.625 ejemplares (entre libros y materiales especiales) y 1.722 títulos de revistas.

xxxiii El concepto, de alcance más global que el que aquí expuesto, procede de los Resource Learning Centre que se crean en universidades británicas a mediados de los 90, y ha sido ampliamente desarrollado por REBIUN (Red de Bibliotecas Universitarias Españolas).

xxxiv A la integración de recursos pertenecen desarrollos iniciados en la Biblioteca complutense como el Multibuscador, que posibilita la búsqueda conjunta en todos los recursos en línea: revistas, libros, web sites, bases de datos, buscadores, etc.; y desarrollos futuros basados en la adaptación del propio catálogo a dispositivos móviles de uso cada vez más extendido entre los usuarios, como teléfonos móviles y lectores mp3.

xxxv Como las revistas mensuales de Nature, que se suman a la publicación base semanal disponible en línea.

xxxvi Bases de datos como Zoological Records y colecciones de revistas como Scopus o BiOne podrían sumarse así a los recursos ofrecidos en línea por la Biblioteca Universitaria: 20.000 libros, 19.000 revistas y más de 100 bases de datos de todas las materias.

xxxvii http://alfama.sim.ucm.es/complured/

xxxviii Se trata de dos medios alternativos al Préstamo Interbibliotecario dirigidos, por un lado, a agilizar el envío por correo interno de libros de una a otra Biblioteca UCM para ser prestados a los profesores o investigadores que los soliciten (Préstamo Intercentros) y, por otro lado, a facilitar el acceso de profesores complutenses a fondos de otras Bibliotecas Universitarias Madrileñas (Pasaporte Madroño).

xxxix Ya existen guías interactivas en red para las bases PubMed y Web of Knowledge. En cuanto a la diversificación, sirva como ejemplo la especial importancia que tiene para los investigadores la formación en aspectos como la configuración de alertas bibliográficas actualizadas por correo electrónico o el uso del software de archivo bibliográfíco.

xl Se trata de una iniciativa auspiciada por el Open Society Institute que trata de ofrecer el mayor número posible de artículos científicos gratuitamente en Internet.

xli http://www.ucm.es/eprints. Se dispone, en una primera fase, de las tesis doctorales electrónicas UCM, cuyos autores hayan permitido su publicación.

xlii La certificación, válida para dos cursos académicos, faculta a las Bibliotecas para obtener subvenciones dirigidas a fomentar la innovación en servicios y reforzar la cooperación bibliotecaria. En la actualidad, el Informe Final de Evaluación de la Biblioteca UCM se halla disponible en http://www.ucm.es/BUCM/evaluacion/.